¿Hasta dónde ha llegado una nueva forma de magnetismo con magnetización casi nula?
Que los átomos con propiedades magnéticas estén ordenados dentro de un material no significa necesariamente que este actúe como un imán intenso. Cuando sus momentos magnéticos apuntan en sentidos contrarios, pueden compensarse, aunque el orden interno permanezca.
El altermagnetismo es una de las formas de orden magnético que han atraído atención recientemente. La magnetización neta puede ser casi nula y, sin embargo, los estados de energía de los electrones pueden mostrar diferencias características según la dirección cristalina.
Los altermagnetos también se investigan como candidatos para almacenar información. Si dos estados magnéticos pueden representar 0 y 1, modificarse eléctricamente y leerse de manera fiable, podrían servir como memoria. Su baja magnetización quizá reduzca además las interferencias magnéticas entre dispositivos próximos. No se ha demostrado todavía que esas ventajas se materialicen en memorias comerciales.1
Tras la sistematización teórica del altermagnetismo en 2022, el dióxido de rutenio (RuO₂) se convirtió en un candidato destacado. Sin embargo, estudios de precisión posteriores no encontraron la separación de espín ni el orden magnético esperados en algunas muestras. En otros compuestos se acumularon indicios favorables y, en octubre de 2026, aparecieron nuevas mediciones de señales electrónicas sensibles al espín a escala atómica. Lo que puede concluirse depende del material, de la muestra y de la magnitud medida.12
El orden magnético puede persistir aunque la magnetización sea pequeña
En un imán de barra corriente, las propiedades magnéticas de numerosos átomos apuntan aproximadamente en la misma dirección. La dirección y magnitud de la propiedad magnética de un átomo o electrón se describen mediante su momento magnético. La magnetización expresa su alineación global en el material.
También pueden disponerse momentos vecinos en sentidos opuestos y de forma regular. Es el caso característico del antiferromagnetismo: los momentos se compensan y la magnetización neta puede acercarse a cero, sin que desaparezca el orden interno.
Entonces, ¿qué distingue al altermagnetismo del antiferromagnetismo convencional?
La diferencia se manifiesta en los estados de energía de los electrones. El electrón posee una propiedad cuántica relacionada con el magnetismo, el espín. Se distinguen dos estados de espín opuestos, pero eso no significa que el electrón gire literalmente como una esfera diminuta. Los estados asociados a espines contrarios pueden tener la misma energía o energías distintas.
Los materiales descritos aquí son cristales, con átomos dispuestos en un patrón periódico. En un cristal, la energía electrónica puede depender de la dirección del movimiento del electrón. En un altermagneto se prevé que la diferencia energética entre estados de espín contrario, observada en una dirección, cambie de signo en otra.1
Esta diferencia de energía para estados de espín opuesto con el mismo momento electrónico se llama desdoblamiento de espín; no significa que un electrón se divida en dos. La simetría cristalina describe transformaciones, como ciertas rotaciones o traslaciones, que conservan una disposición equivalente de los átomos. En el altermagnetismo, la estructura de los momentos magnéticos y el desdoblamiento dependiente de la dirección están relacionados mediante esa simetría.
Para identificarlo hacen falta mediciones complementarias del orden magnético interno, de las energías electrónicas direccionales y del espín. No basta con dibujar flechas alternadas.
Resultados contradictorios en el RuO₂
En 2022, al hacer pasar corriente por una película delgada de RuO₂, un equipo midió también un voltaje transversal, perpendicular a la corriente. Lo interpretó como un efecto Hall anómalo vinculado al altermagnetismo, ya que determinados órdenes magnéticos pueden generar esta respuesta eléctrica.2
Pero medir un voltaje transversal no equivale a determinar directamente cómo se ordenan los momentos magnéticos. La estructura electrónica y las condiciones experimentales también influyen en las señales. Los equipos posteriores examinaron por separado energía, espín y orden interno.
En 2024, Jiayu Liu y sus colaboradores utilizaron luz para extraer electrones de las muestras y medir sus energías y direcciones de movimiento mediante espectroscopia de fotoemisión. Incluso con mediciones que distinguían el espín, no encontraron el desdoblamiento previsto en las películas y monocristales estudiados. La estructura electrónica observada se ajustaba mejor a cálculos sin orden magnético.3
Ese mismo año, Philipp Keßler y sus colegas investigaron el orden interno. Emplearon una técnica sensible a campos magnéticos locales diminutos en películas delgadas y difracción de neutrones en monocristales. Ninguna identificó el orden de largo alcance esperado dentro de los límites de las muestras y de la sensibilidad instrumental. También reinterpretaron como dispersión múltiple parte de una antigua señal de neutrones atribuida al orden magnético.4
En 2026, Tiema Qian y sus colaboradores midieron la magnetización y el par magnético de monocristales de RuO₂ bajo campos intensos. Tampoco detectaron orden magnético de largo alcance, es decir, una disposición regular que se extienda por regiones amplias del cristal y no solo entre átomos vecinos.5
Estos resultados negativos no descartan todo el altermagnetismo. La ausencia de detección solo se refiere a las muestras y los umbrales de sensibilidad efectivamente estudiados.
Al crecer una película de RuO₂ sobre otro cristal, las diferencias entre sus separaciones atómicas pueden tensar o comprimir la red. Esa deformación puede cambiar los estados electrónicos. En 2026, Seungjun Lee y sus colegas calcularon que determinadas deformaciones podrían permitir un desdoblamiento de espín de tipo altermagnético. No observaron experimentalmente ese orden en una película real.6
La cuestión pendiente para el RuO₂ es qué tipo de orden, si lo hay, aparece bajo condiciones concretas de muestra y deformación.
Evidencias complementarias en MnTe y CrSb
Mientras crecían las dudas sobre el RuO₂, otros materiales aportaban evidencias favorables obtenidas con técnicas distintas, capaces de cubrir limitaciones de mediciones previas.
En 2024, J. Krempaský y sus colaboradores observaron en MnTe una separación de energías electrónicas mediante fotoemisión y la compararon con la teoría.7
Ese año, O. J. Amin, A. Dal Din y su equipo obtuvieron imágenes de regiones de MnTe con distintas orientaciones del orden magnético. Son los dominios magnéticos. En 2026, Zheyuan Liu y sus colegas estudiaron el orden interno del MnTe masivo mediante difracción de neutrones polarizados y observaron que podía cambiar de orientación según el campo magnético débil aplicado durante el enfriamiento.8
Los tres trabajos midieron energías electrónicas, dominios y estructura magnética interna, respectivamente. No son repeticiones idénticas, pero conjuntamente respaldan la interpretación altermagnética del MnTe.
También se han acumulado pruebas para el CrSb. En 2024, Sonka Reimers y sus colaboradores observaron una separación energética que cambiaba con la dirección cristalina, sin determinar directamente el espín de los estados.9 En 2025, Guowei Yang y sus colegas investigaron precisamente ese aspecto con fotoemisión resuelta en espín.10
En 2026 se incorporaron más métodos. Un equipo puso en contacto el superconductor Nb con distintas caras cristalinas de CrSb e infirió mediante un modelo la polarización de espín a partir de la relación entre voltaje y corriente en la interfaz. No se trató de una imagen directa de espines individuales. Otro equipo examinó oscilaciones cuánticas —pequeñas variaciones periódicas de una señal al modificar campos magnéticos intensos— para estudiar los estados electrónicos del interior del cristal.11
Conviene distinguir estas magnitudes físicas y combinarlas sin presentarlas como réplicas de un único experimento.
Una nueva punta distingue señales sensibles al espín en la superficie
Ha sido difícil relacionar las medidas de energía y espín de los electrones con las posiciones precisas de los átomos de una superficie cristalina.
En un estudio publicado el 13 de octubre de 2026 en Nature, Zhuying Wang y sus colaboradores abordaron el problema modificando la propia punta del microscopio.14
Un microscopio de efecto túnel (STM) acerca una punta extremadamente fina a una superficie y mide la diminuta corriente eléctrica que atraviesa el espacio entre ambas por efecto túnel. Al barrer la punta, se pueden estudiar estados electrónicos superficiales a escala atómica. Sin embargo, las puntas corrientes suelen mezclar contribuciones de espines opuestos.
Los investigadores fabricaron una punta con un cristal especial cuyos estados electrónicos de borde vinculan el espín a la dirección de propagación. Así, la corriente de túnel puede ser selectiva respecto al espín. La composición y los procedimientos de fabricación y calibración se detallan en la nota.14
Primero compararon la respuesta de la nueva punta con la de una punta metálica convencional en un material de orden magnético conocido. Luego estudiaron la superficie del metal laminado KV₂Se₂O. Un trabajo de 2025 ya había aportado indicios de altermagnetismo a temperatura ambiente en este compuesto. La novedad de 2026 fue asociar posiciones atómicas y señales superficiales sensibles al espín, no descubrir el material por primera vez.14
Identificaron posiciones distintas de los átomos de vanadio y pequeñas modulaciones de la red, y examinaron las figuras de interferencia electrónicas alrededor de defectos. Los electrones también tienen comportamiento ondulatorio; sus ondas dispersadas por defectos pueden superponerse y formar patrones de interferencia. La orientación de esos patrones permite estudiar los estados electrónicos implicados.
Al invertir la dirección del campo magnético, las energías de excitación variaron en sentidos opuestos a lo largo de dos ejes cristalinos perpendiculares. Al cambiar el signo del voltaje de polarización de la punta, la anisotropía principal de la interferencia sensible al espín giró 90 grados. Las medidas de control con puntas corrientes ayudaron a poner a prueba la interpretación.14
En conjunto, los resultados respaldan la presencia de estados electrónicos relacionados con el espín y dependientes de la dirección en la capa superficial del KV₂Se₂O. No son fotografías directas del espín de cada átomo.
El orden magnético entre las capas interiores todavía exige comprobaciones independientes. Las medidas STM se hicieron principalmente a 4,8 K (aproximadamente −268 °C), por lo que no demuestran una memoria que funcione a temperatura ambiente.14
Los rayos X distinguen dos entornos del hierro
Al día siguiente, 14 de octubre, Nature Communications publicó un estudio de Ganesha Channagowdra y sus colegas sobre el aislante magnético Fe₂Mo₃O₈. Sus átomos de hierro ocupan dos entornos locales distintos.15
Un tipo de hierro está rodeado por cuatro átomos de oxígeno y el otro por seis. Aunque el elemento sea el mismo, la geometría local altera sus energías electrónicas y su respuesta a los rayos X.
El equipo iluminó el cristal con rayos X y midió la energía de los fotones dispersados. La diferencia de energía entre la radiación incidente y la dispersada refleja excitaciones electrónicas internas. Comparando esa pérdida con modelos teóricos se pueden atribuir señales a los dos tipos de entorno del hierro. El método se denomina dispersión inelástica resonante de rayos X (RIXS).15
También alternaron la polarización circular de los rayos X. En ella, la dirección del campo eléctrico gira durante la propagación. Si la muestra responde de modo distinto a las dos orientaciones de giro, aparece dicroísmo circular; esa diferencia puede ayudar a estudiar la simetría del material.15
Los dos entornos de hierro mostraron diferencias entre polarizaciones. Pero el dicroísmo por sí solo no demuestra que la causa sea el orden magnético: también puede originarse por otros mecanismos.
Por eso compararon temperaturas y geometrías de dispersión. Por encima de la transición de orden magnético, el dicroísmo desapareció dentro de la incertidumbre experimental. Incluso cuando persistía el orden, la diferencia desaparecía en una geometría que conservaba la simetría especular relevante. Estos controles fueron esenciales para la interpretación.15
Los investigadores compararon los resultados con un modelo llamado bi-altermagnetismo. Una subred es un conjunto de posiciones cristalinas equivalentes que se repiten periódicamente. En este modelo, los dos entornos de hierro forman cada uno un orden de tipo altermagnético. «Bi» no significa meramente que existan dos clases de posiciones del hierro: hace referencia a la interpretación de dos subredes altermagnéticas.15
Los datos de rayos X y los cálculos respaldan esa interpretación, pero no miden directamente la dirección del espín de cada átomo. Tampoco resuelven la controversia sobre el RuO₂ ni prueban la viabilidad de una memoria.
Leer y modificar el orden magnético mediante electricidad
Los estudios descritos aportan apoyo u objeciones al altermagnetismo según el compuesto. Para aprovechar un material verificado en una memoria, es necesario cambiar deliberadamente su estado y distinguirlo eléctricamente.
Guardar información requiere al menos dos estados estables y diferenciables y mecanismos de escritura y lectura. Debido a la compensación de su magnetización, un altermagneto no siempre puede leerse como un imán corriente.
En 2025, Zhiyuan Zhou y sus colaboradores comunicaron cambios del orden de CrSb impulsados por corriente en estructuras con capas metálicas. Un dispositivo con platino (Pt) necesitó un campo magnético auxiliar, mientras que otro dispositivo distinto, con tungsteno (W), mostró conmutación sin campo auxiliar aplicado durante la prueba. No significa que todos los dispositivos de CrSb funcionen sin campo.12
En agosto de 2026, Zhaohui Li y sus colegas publicaron una heteroestructura de capas delgadas de CrSb y PtTe₂. Infirieron el estado del orden magnético a partir de señales eléctricas de la interfaz y estudiaron cambios inducidos por corriente. Su lectura era indirecta: no observaban directamente los momentos atómicos cambiando de dirección.13
Una prueba representativa de escritura se realizó a 170 K (aproximadamente −103 °C), con un campo magnético auxiliar externo de ±30 mT. Esto no demuestra una memoria práctica a temperatura ambiente. La nota especifica los pulsos y las condiciones de lectura.13
Lo que falta para conseguir una memoria práctica
Poder cambiar el orden magnético con corriente no equivale a tener un producto de memoria funcional. Hay que evaluar cuánto dura el estado sin alimentación, la rapidez y el consumo de la conmutación, así como las variaciones entre numerosos dispositivos.
Un ensayo de pulsos repetidos no demuestra por sí solo la vida útil del producto ni la retención de datos a largo plazo. La escritura y la lectura fiables a temperatura ambiente y sin campo auxiliar son pruebas adicionales e independientes.13
La cuestión decisiva es si el cambio del orden magnético confirmado en el laboratorio puede escribirse y distinguirse de manera estable en condiciones reales de funcionamiento.
Notas
1. Fundamento teórico. Šmejkal, Sinova y Jungwirth distinguieron el altermagnetismo del ferromagnetismo y antiferromagnetismo convencionales mediante la simetría del cristal: subredes de espín opuesto vinculadas por rotación pueden generar energías distintas según el momento electrónico. Son artículos de teoría y perspectiva, no dos confirmaciones experimentales independientes.
Fuentes originales:Beyond Conventional Ferromagnetism and Antiferromagnetism: A Phase with Nonrelativistic Spin and Crystal Rotation Symmetry; Emerging Research Landscape of Altermagnetism。
2. Origen de RuO₂ como candidato emblemático. Feng, Zhou y Šmejkal figuran como autores principales con igual contribución. Feng y Zhou participaron en el crecimiento de películas y en las medidas eléctricas y magnéticas; Šmejkal y sus colaboradores realizaron cálculos teóricos. Zhiqi Liu concibió y dirigió el estudio. La interpretación altermagnética del efecto Hall anómalo en películas debe valorarse junto con los experimentos posteriores que no detectaron el orden magnético esperado en las muestras examinadas. Por separado, Fedchenko y sus colaboradores interpretaron la fotoemisión como indicio de ruptura de simetría de inversión temporal. En noviembre de 2022, la editorial publicó una corrección del trabajo de Feng relativa a símbolos y fórmulas de una figura. Una señal eléctrica no equivale a una imagen directa del orden de los espines.
Fuentes originales:An anomalous Hall effect in altermagnetic ruthenium dioxide; Observation of time-reversal symmetry breaking in the band structure of altermagnetic RuO2。
3. Espectroscopia de espín en RuO₂. Jiayu Liu, Jie Zhan, Tongrui Li y Jishan Liu fueron coautores principales. El ARPES y el ARPES resuelto en espín de las películas y monocristales estudiados no mostraron el desdoblamiento altermagnético previsto; los datos se ajustaban mejor al cálculo no magnético. No descartan otras muestras o deformaciones sin estudiar.
Fuentes originales:Absence of Altermagnetic Spin Splitting Character in Rutile Oxide RuO2。
4. Pruebas del orden de RuO₂. Philipp Keßler y Laura Garcia-Gassull fueron coautores principales. Keßler y Moser trabajaron con películas; Keßler, Moser, Salman y otros con μSR; Khalyavin, Manuel y Orlandi con difracción de neutrones en monocristales; Garcia-Gassull y Mazin con cálculos. Los límites μSR fueron 1,14×10⁻⁴ μB/Ru en volumen y 7,5×10⁻⁴ μB/Ru en una película de 11 nm sobre TiO₂(110). Una señal de neutrones (100) se reinterpretó como dispersión múltiple en monocristal: no se hizo esa difracción también en películas. La ausencia de detección depende de muestra y sensibilidad.
Fuentes originales:Absence of magnetic order in RuO2: insights from μSR spectroscopy and neutron diffraction。
5. RuO₂ bajo campos intensos. Tiema Qian y su equipo midieron magnetización y par hasta 31 T en monocristales; no detectaron orden de largo alcance y los interpretaron como metal paramagnético. No se extiende automáticamente el resultado a películas bajo otras deformaciones.
Fuentes originales:Determining the nature of magnetism in altermagnetic candidate RuO2。
6. Cálculos de deformación en RuO₂. Seungjun Lee fue primer autor y corresponsal junto con Tony Low; también participaron Jeong, Wang y Jalan. Analizaron orientaciones, deformaciones y Hubbard U mediante primeros principios: (001)/(101) sobre TiO₂ serían no magnéticas sin efectos adicionales, mientras ciertas películas deformadas (100)/(110) podrían mostrar desdoblamiento y transporte altermagnéticos. El desglose formal de contribuciones CRediT no pudo verificarse por completo. Es teoría, no observación experimental de orden en esas películas.
Fuentes originales:Strain-Driven Altermagnetic Spin-Splitting Effect in RuO2。
7. Espectroscopia de MnTe. Krempaský, Šmejkal y D’Souza fueron coautores principales. Combinaron medidas y análisis ARPES con cálculos y simulaciones espectrales, además de crecimiento de muestras y medidas según temperatura. La estructura electrónica era compatible con la interpretación de desdoblamiento altermagnético.
Fuentes originales:Altermagnetic lifting of Kramers spin degeneracy。
8. Dominios y orden interno en MnTe. Amin y Dal Din fueron coautores principales del trabajo XPEEM, dirigido también con Wadley y otros, que visualizó y controló dominios bajo determinadas geometrías y enfriamientos. Por separado, Liu, Asai y Masuda estudiaron MnTe masivo mediante difracción de neutrones polarizados, con un componente débil ferromagnético, cambiando la orientación mediante campos opuestos de escala mT durante el enfriamiento. Ningún estudio escribió datos en memoria mediante corriente.
Fuentes originales:Nanoscale imaging and control of altermagnetism in MnTe; Observation of Altermagnetic Order Switching in Bulk MnTe by Polarized Neutron Diffraction。
9. Bandas de CrSb. Reimers, Odenbreit y Jourdan prepararon películas epitaxiales de CrSb(100) y realizaron SX-ARPES sin resolución de espín a 12 K, observando una separación de banda cercana a 0,6 eV y comparándola con teoría. No es una medida directa resuelta en espín.
Fuentes originales:Direct observation of altermagnetic band splitting in CrSb thin films。
10. Medidas de espín de CrSb. Yang y Li fueron coautores principales; Yang realizó ARPES, Li cálculos de primeros principios y modelos, y Yang Liu planificó el trabajo. La fotoemisión resuelta en espín distinguió los estados asociados a espines opuestos y lugares donde desaparece el desdoblamiento, cotejados con cálculos de simetría de onda g.
Fuentes originales:Three-dimensional mapping of the altermagnetic spin splitting in CrSb。
11. Dos medidas complementarias en CrSb. Yan Zhang y colaboradores pusieron en contacto una punta superconductora de Nb con tres caras cristalinas de CrSb y analizaron la reflexión de Andreev. Los porcentajes de polarización de espín dependiente de la orientación —aproximadamente 73,4%, 67,9% y 61,9%— se infirieron mediante un modelo a partir de la respuesta eléctrica de la interfaz; no se observaron directamente como imágenes del espín. Otro artículo tiene como primeros autores conjuntos a Mengmeng Long, Theodore I. Weinberger y Zheyu Wu. Long participó en el crecimiento y caracterización de cristales y en oscilaciones cuánticas; Weinberger y Wu en las medidas de oscilaciones, y Weinberger también en DFT. Alexander G. Eaton concibió el estudio y lo supervisó junto con F. Malte Grosche. La comparación de las oscilaciones cuánticas en condiciones de baja temperatura y campo intenso con modelos respalda una interpretación de onda g en el volumen de CrSb. No es una repetición del experimento con Nb, pues se miden magnitudes distintas.
Fuentes originales:Andreev Reflection to Probe Momentum-Dependent Spin Polarization in Altermagnet CrSb; 3D bulk-resolved g-wave altermagnetic order parameter in CrSb。
12. Control eléctrico del orden de CrSb. La declaración de contribuciones de la versión definitiva de Nature asigna a Zhiyuan Zhou tareas de diseño, preparación de muestras, transporte eléctrico, análisis y simulación; a Xingkai Cheng y Mengli Hu, simetría y cálculos de primeros principios; a Ruiyue Chu, la fabricación de dispositivos; y a Feng Pan y Cheng Song, el diseño y la dirección científica. Pan y Song son los autores de correspondencia. La figura 4 del artículo definitivo distingue CrSb(1-100)/Pt, que requiere un campo magnético auxiliar, de W/CrSb(11-20), que se conmutó durante la prueba sin ese campo externo. No deben fusionarse ambas estructuras y condiciones en un mismo dispositivo. El efecto Hall anómalo observado a temperatura ambiente en el resumen editorial no establece que la escritura de ambos dispositivos ocurriera a esa temperatura. Como la temperatura de escritura de cada estructura no pudo verificarse suficientemente en la versión final, no se añade una cifra al texto principal. Los valores de la antigua prepublicación arXiv:2403.07396, cuyas figuras, métodos y autoría difieren de la publicación final, no pueden adoptarse sin un cotejo específico.
Fuentes originales:Manipulation of the altermagnetic order in CrSb via crystal symmetry。
13. Lectura y escritura eléctricas en PtTe₂/CrSb. La versión editorial de Nature Materials del 24 de agosto de 2026 identifica a Zhaohui Li, Wenqing He, Hua Bai y Yang Wang como los cuatro autores de primera contribución compartida, y a Lei Shen e Hyunsoo Yang como autores de correspondencia. Según las contribuciones publicadas, Li realizó el crecimiento, el transporte eléctrico y las medidas de conmutación; He, las simulaciones macroespín y el análisis; Bai, el análisis; y Yang Wang, junto con Xiwen Zhang, los cálculos de primeros principios. Las medidas de magnetización correspondieron al coautor distinto Yongxi Wang. Grutter, Kinane y Caruana se ocuparon de la reflectometría de neutrones polarizados; Shen supervisó los cálculos y Hyunsoo Yang concibió y dirigió el estudio.
La señal Hall anómala inducida por proximidad en PtTe₂ permite una lectura indirecta del estado de orden magnético, no una observación directa de espines atómicos. El resumen y las figuras 1–4 de la versión editorial describen esa lectura y la conmutación mediante torque espín-órbita. Los detalles numéricos del protocolo se han cotejado con Methods y la figura 4 del manuscrito público de autores arXiv:2607.07299: en una estructura PtTe₂ (5 nm)/CrSb (8 nm), una prueba representativa de escritura tuvo lugar a 170 K, con campo magnético auxiliar externo en el plano de ±30 mT y pulsos de 10 ms. Tras cortar la corriente de escritura se esperaron 500 ms y se leyó la resistencia Hall con 100 μA. La figura 4h registra 6000 pulsos en estas condiciones. No se presentan las cifras de la prepublicación como verificadas íntegramente contra el suplemento editorial definitivo. La repetición no demuestra la vida comercial, la retención prolongada de datos ni la operación a temperatura ambiente sin campo auxiliar. Las medidas independientes de magnetorresistencia de espín Hall a 300 K y 5 T no son una demostración de escritura en esas condiciones.
Fuentes originales:Electrical manipulation and detection of perpendicular altermagnetic order via a proximitized Dirac semimetal。
14. Trabajos previos en KV₂Se₂O y medición de espín a escala atómica. El grupo de Bei Jiang informó en 2025 de indicios de altermagnetismo metálico de onda d a temperatura ambiente, junto con una estructura electrónica polarizada en espín y una onda de densidad de espín. La novedad del artículo de 2026 no es el descubrimiento inicial del material, sino la correlación entre posiciones atómicas y señales sensibles al espín sobre una misma superficie.
Zhuying Wang, Shuikang Yu, Xingkai Cheng y Xiaoyu Xiao comparten la primera autoría del artículo de Nature de 2026. El equipo utilizó los estados electrónicos helicoidales de borde del aislante topológico de orden superior α-Bi₄Br₄ para fabricar una sonda STM selectiva al espín: preparó una tira del monocristal por haz de iones focalizado y la fijó a la punta de soporte metálico PtIr. Tras calibrarla sobre Au(111), la comparó con una punta convencional PtIr en Fe₁.₀₂Te, cuya estructura magnética ya era conocida. En la capa superficial de KV₂Se₂O relacionó posiciones atómicas, defectos y modulación de la red con espectroscopía dependiente del campo magnético y con la anisotropía de interferencia de cuasipartículas sensibles al espín, cuya orientación predominante cambia 90 grados al invertir el signo de la tensión. La evidencia apoya un orden altermagnético bidimensional de onda d en la superficie, pero no resuelve el orden magnético entre las capas del volumen.
Los Methods del manuscrito público arXiv:2512.23290 describen más de 20 puntas fabricadas; las superficies irregulares y el estado de las puntas limitaron el número de resultados claramente resueltos en espín sobre KV₂Se₂O. La mayoría de las medidas STM se realizaron a 4,8 K. La publicación de Nature es una versión anticipada revisada por pares sujeta a cambios editoriales, y no se ha comprobado exhaustivamente cada figura del suplemento oficial ni el archivo de revisión por pares.
Fuentes originales:A metallic room-temperature d-wave altermagnet; Atomic-scale spin sensing of a 2D d-wave altermagnet via helical tunneling。
15. Dicroísmo circular de RIXS específico de las subredes en Fe₂Mo₃O₈. Ganesha Channagowdra y sus colaboradores estudiaron monocristales de Fe₂Mo₃O₈ cerca del borde de absorción Fe L₃. Sus iones Fe²⁺ ocupan dos entornos: uno tetraédrico y otro cuasioctaédrico. La dispersión inelástica resonante de rayos X (RIXS) distingue excitaciones por la energía que pierden los fotones dispersados. Mediante su comparación con cálculos teóricos, el equipo asignó la excitación de campo cristalino de alrededor de 0,5 eV a los sitios tetraédricos y la característica de alrededor de 1 eV a los cuasioctaédricos. Las excitaciones de espín y orbital a energía inferior corresponden principalmente a los sitios cuasioctaédricos. Es importante distinguir estos picos de la señal de dicroísmo: la característica de 1 eV mostró un dicroísmo despreciable, mientras que las contribuciones principales aparecieron a baja energía y alrededor de 0,5 eV.
El experimento comparó intensidades obtenidas con polarización circular derecha e izquierda. El dicroísmo detectado alrededor de 32 K, cuando persistía el orden magnético, desapareció dentro de la incertidumbre al superar la transición cercana a 60 K. Incluso manteniendo el orden, el efecto se anuló cuando se utilizó un plano de dispersión que conserva la simetría especular. Esos controles de temperatura y geometría son decisivos para vincular el contraste con el orden magnético. Un modelo atómico con campos escalonados de Weiss reprodujo las respuestas de los dos entornos de hierro y respaldó la interpretación de bi-altermagnetismo. No se trata de imágenes de la orientación del espín de cada átomo. El dicroísmo puede originarse también por mecanismos no magnéticos y el modelo no incluye salto electrónico directo entre los sitios Fe. Se cotejaron el texto, las figuras y los métodos del manuscrito de autores arXiv:2512.00737v2; sigue pendiente la revisión integral del suplemento y del expediente editorial de evaluación.
Fuentes originales:Signatures of bi-altermagnetism revealed by sublattice-specific circular dichroism in resonant inelastic X-ray scattering。
